Biblioteca de Cuidado ILS

Parte 3 · Mente, sentidos y comunicación

Cuando ve cosas, acusa o se altera al atardecer

Contenido en revisión profesional antes de su publicación.

1Cuando ve o escucha cosas que no están

El problema

La persona puede ver, oír o sentir cosas que no están: alguien en el cuarto, un animal en la pared, una voz que la llama. Para ella son completamente reales, y discutirlo solo la asusta más.

Qué pasa por dentro

Esas visiones vienen del cambio en el cerebro, y aparecen más al caer la tarde. A veces se disparan por poca luz, sombras, reflejos en espejos o ventanas, o por confundir lo que pasa en la tele con la realidad.

Paso a paso

  1. No discutas si lo que ve es real o no. Para ella lo es.
  2. Responde a la emoción: si tiene miedo, dale calma y compañía ("estoy aquí contigo, estás a salvo").
  3. Si la visión no la asusta ni es peligrosa, a veces alcanza con acompañar y cambiar de tema o de actividad.
  4. Revisa el ambiente: prende más luz para borrar sombras, tapa reflejos de espejos o ventanas, y apaga la tele si la confunde.
  5. Cuida los anteojos y los audífonos: ver y oír mal alimenta las confusiones.

Lo que nunca hay que hacer

  • Nunca le discutas ni le digas que ahí no hay nada: la dejas sola con su miedo.
  • Nunca te burles ni le sigas la corriente con cosas que aumenten su miedo.
  • Nunca dejes el cuarto a oscuras y lleno de sombras al atardecer.

Cuándo pedir ayuda

Si las visiones aparecen de golpe, cambian mucho o la angustian, avisa al médico: pueden venir de una infección, de un cambio de medicación u otra causa. No le des ni le cambies remedios por tu cuenta.

2Cuando acusa o desconfía

El problema

Es muy común que la persona acuse de robarle, de esconderle cosas o de querer hacerle daño, muchas veces a quien más la cuida. Duele, pero no es contra ti: es la enfermedad.

Qué pasa por dentro

La persona guarda cosas en lugares seguros y después no recuerda dónde. Como no encuentra el objeto, la explicación que le queda es que alguien se lo llevó. No miente: su memoria es la que falla.

Paso a paso

  1. No te lo tomes personal y no te pongas a la defensiva.
  2. Responde al sentimiento: "qué feo sentir que algo desapareció, te ayudo a buscarlo".
  3. Búscalo con ella, sin pelear por quién tiene razón. Encontrarlo juntos calma más que discutir.
  4. Aprende sus escondites preferidos (cajones, carteras, debajo del colchón) para ubicar lo que desaparece.
  5. Ten repuestos de lo que más se pierde (anteojos, llaves) para bajar la angustia.

Lo que nunca hay que hacer

  • Nunca discutas para probar que no le robaste: no se gana y la lastima.
  • Nunca la trates de mentirosa ni te ofendas: es la memoria, no la persona.
  • Nunca la dejes sola con la angustia sin acompañarla a buscar.

Cuándo pedir ayuda

Si las acusaciones son muy frecuentes, muy angustiantes o aparecen con miedo intenso, coméntalo con el médico. Y apóyate en un grupo de cuidadores: escuchar que a otros les pasa lo mismo alivia.

3El atardecer y el deambular

El problema

Muchas personas con demencia se ponen más confundidas, inquietas o angustiadas al caer la tarde. Es tan común que tiene nombre: el atardecer, o sundowning. Y esa inquietud muchas veces lleva a caminar sin parar o a querer salir.

Qué pasa por dentro

Al final del día se juntan el cansancio, el reloj interno desajustado y las sombras que crecen con la poca luz. Todo eso confunde más a un cerebro que ya viene trabajando de más.

Paso a paso

  1. Cuida la rutina: despertar, comidas y dormir a horarios parejos. Pon las actividades exigentes (baño, salidas, médico) en la mañana.
  2. Durante el día, luz natural y movimiento; evita las siestas largas y tardías y la cafeína desde la media tarde.
  3. Antes de que oscurezca, prende bien las luces para borrar sombras y cierra cortinas. A la noche, baja el ruido y los estímulos (tele fuerte, tareas) y pon música suave conocida.
  4. En plena crisis, no discutas: dale calma, acompáñala y llévala a algo tranquilo (mirar fotos, música, algo rico). Si quiere caminar, deja que lo haga en un lugar seguro.
  5. Para el deambular: que las salidas sean seguras (una traba alta, un timbre o campanita en la puerta), que lleve una identificación con un teléfono, y avisa a vecinos de confianza. Atiende lo que busca: baño, hambre, o ir a casa.

Lo que nunca hay que hacer

  • Nunca la sujetes a la fuerza para que deje de caminar: aumenta el miedo y el riesgo de lastimarse.
  • Nunca la dejes al atardecer en un cuarto a oscuras y lleno de sombras.
  • Nunca la encierres de un modo que sea peligroso en caso de incendio: seguro, pero nunca atrapada.

Cuándo pedir ayuda

Si el atardecer es muy intenso, si no logra dormir, o si el deambular se vuelve peligroso, avisa al médico para buscar la causa y la mejor forma de manejarlo. Un cambio brusco también puede ser dolor o una infección.

¿Y la casa?

Esta biblioteca es gratuita. iliapp.com es un servicio profesional que evalúa el hogar para hacerlo más seguro.

Conocer iliapp.com