Biblioteca de Cuidado ILS

Parte 3 · Mente, sentidos y comunicación

Cuando la persona oye poco o no oye

Contenido en revisión profesional antes de su publicación.

1Hacerse entender sin gritar

El problema

Cuando alguien oye poco, lo primero que sale es gritar. Y gritar no se entiende mejor: distorsiona la voz y suena enojado. La persona se frustra y termina aislándose.

Qué pasa por dentro

La pérdida de audición de la edad no es "no querer oír". Suele costar más con los sonidos agudos y con el ruido de fondo: en una mesa con varios hablando, la voz se pierde aunque el volumen alcance.

Paso a paso

  1. Llama su atención antes de hablar: di su nombre o tócale suave el hombro, y espera a que te mire.
  2. Ponte de frente, a su altura y con luz en tu cara. Muchos leen los labios sin darse cuenta.
  3. Habla claro y un poco más despacio, con frases cortas. Sube apenas la voz si hace falta, sin gritar.
  4. Si no entendió, no repitas igual más fuerte: dilo con otras palabras.
  5. Baja el ruido de fondo: apaga o baja la tele, cierra una ventana ruidosa, y que hable una persona a la vez.

Lo que nunca hay que hacer

  • Nunca le grites ni le hables desde otra habitación o de espaldas.
  • Nunca le tapes la boca con la mano ni hables mientras comes.
  • Nunca digas "déjalo, no importa" cuando no entiende: la deja afuera y la lastima.

Cuándo pedir ayuda

Una pérdida de audición repentina, sobre todo en un solo oído, o con dolor, zumbidos o mareo, debe verse pronto con un médico. A veces es solo un tapón de cera, que un otorrinolaringólogo revisa. Para la pérdida que ya está, el audiólogo evalúa y ajusta.

2Los audífonos y su cuidado

El problema

Muchos audífonos terminan en un cajón: molestan, pitan, no se entienden o se quedan sin pila. Bien usados cambian la vida; abandonados, no sirven.

Qué pasa por dentro

El audífono no devuelve la audición de los veinte años: amplifica, y hay que acostumbrarse. Los primeros días en lugares silenciosos ayudan a que el oído y el cerebro se adapten.

Paso a paso

  1. Cuando "no funciona", revisa lo básico: que esté encendido, que la pila o la carga estén bien, y que el molde no tenga cera tapando el sonido.
  2. Límpialos como indicó el audiólogo, en seco, y guárdalos en su estuche lejos de la humedad.
  3. Empieza usándolos en casa, en silencio y de a ratos, y suma tiempo de a poco. La adaptación lleva semanas.
  4. Colócalos bien: si pitan todo el tiempo, suele ser que no entraron bien o que hay cera. Revísalo.
  5. Si igual no se entiende o molesta, no lo dejes en el cajón: vuelve al audiólogo para reajustar.

Lo que nunca hay que hacer

  • Nunca los mojes ni los dejes al sol o cerca del calor.
  • Nunca subas el volumen al máximo de golpe: aturde y no aclara.
  • Nunca des por perdido el audífono porque "no sirve": casi siempre es cuestión de ajuste.

Cuándo pedir ayuda

El audiólogo ajusta el audífono a cada oído y enseña a usarlo y cuidarlo. Si la persona lo rechaza, coméntalo: muchas veces es cuestión de calibrarlo bien.

3Seguridad y no quedar afuera

El problema

Quien oye poco puede no escuchar el timbre, una alarma de humo, el teléfono o que se acerca un auto. Y, sin darse cuenta, la familia la va dejando afuera de las conversaciones.

Qué pasa por dentro

Los dos riesgos son reales: el de seguridad, no oír un aviso importante, y el del aislamiento, que trae tristeza y acelera el deterioro. Los dos se pueden cuidar.

Paso a paso

  1. Suma avisos que no dependan del oído: alarmas de humo con luz o vibración, timbre con luz, teléfono con volumen alto y pantalla.
  2. Para avisarle algo, ponte donde te vea o tócale suave el hombro; no le hables a la espalda.
  3. En la mesa o en una reunión, ubícala donde vea las caras, con buena luz, y que hable una persona a la vez.
  4. Inclúyela: si se rieron de algo, cuéntale de qué; si cambió el tema, dile cuál es. No la dejes adivinando.
  5. Lo importante, una hora, una dirección, una indicación del médico, escríbelo además de decirlo.

Lo que nunca hay que hacer

  • Nunca hables de ella delante suyo como si no estuviera.
  • Nunca la dejes afuera de la charla con un "después te cuento" que no llega.
  • Nunca confíes solo en alarmas de sonido para su seguridad.

Cuándo pedir ayuda

Si el aislamiento la está apagando, coméntalo con el médico. Un trabajador social puede orientar sobre dispositivos de aviso y apoyos. Cuidar la audición también ayuda a la memoria y al ánimo.

¿Y la casa?

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